

La Asociación Provincial de Libreros de Burgos ha recibido el premio “Valores por encima del Valor” de Caja Viva Caja Rural, un reconocimiento que supone un motivo de orgullo y una alegría muy especial para todo el sector librero de la ciudad.
En esta edición, la Asociación ha compartido este galardón con Proyecto Hombre, Aransbur, la Asociación contra el Cáncer y el Grupo Komtes, entidades y proyectos reconocidos por su contribución social y por su capacidad para generar un impacto positivo real en la sociedad. Un palmarés que refuerza el sentido de unos premios concebidos precisamente para visibilizar a quienes, desde ámbitos muy distintos, ayudan a construir una comunidad mejor.
Este galardón pone en valor una trayectoria construida a lo largo de décadas con esfuerzo, constancia y compromiso con la cultura, la lectura y el comercio de proximidad. Un recorrido colectivo que comenzó en 1979 y que ha sido posible gracias al trabajo de muchas personas que, desde distintos momentos y responsabilidades, han contribuido a fortalecer la Asociación y a consolidar su papel en la vida cultural burgalesa.
Durante el acto de recogida del premio, Álvaro Manso quiso recordar de manera expresa a quienes han presidido la Asociación a lo largo de su historia: Carlos Olivares, María Ángeles de Miguel, Lucas Rodríguez, Pilar Pérez Canales y él mismo en esta última etapa. Todos ellos, con su dedicación y su visión, han dejado una huella decisiva en un proyecto común que ha sabido mantenerse vivo y útil con el paso del tiempo.
Mucho más que un comercio
La Asociación Provincial de Libreros de Burgos ha defendido siempre una idea esencial: que una librería es mucho más que un establecimiento comercial. Es un espacio de cercanía, de conversación, de descubrimiento y de recomendación. Es cultura, pero también barrio, calle y ciudad.
Esa forma de entender el oficio ha guiado el trabajo de la Asociación durante casi cinco décadas y explica buena parte de las iniciativas que hoy forman parte de la memoria cultural de Burgos.
Una trayectoria vinculada a la vida cultural de la ciudad
Entre las acciones más emblemáticas impulsadas por la Asociación destaca, sin duda, la Feria del Libro de Burgos, que este año alcanza su 50.ª edición. Medio siglo sacando los libros a la calle, convirtiendo la ciudad en un lugar de encuentro entre autores, lectores y libreros, y haciendo de la Feria una cita abierta, participativa y profundamente arraigada en varias generaciones de burgaleses.
Junto a ella, el Día del Libro, celebrado cada 23 de abril en la Plaza Mayor, se ha consolidado como uno de los encuentros culturales más queridos por la ciudadanía. Una jornada que representa con claridad los valores de las librerías: proximidad, vocación cultural y compromiso con la vida de la ciudad.
La trayectoria de la Asociación incluye también proyectos de gran valor cultural como el Salón del Libro Antiguo Ciudad de Burgos, que durante 24 ediciones reivindicó el libro como patrimonio, historia y objeto cultural, dejando una huella propia en la programación cultural burgalesa.
Igualmente relevante ha sido el Salón del Libro Infantil y Juvenil, expresión de una apuesta constante por los lectores más jóvenes y por la construcción de futuro a través de la lectura.
A ello se suman iniciativas singulares y muy valoradas, como Catalibros, una propuesta pionera puesta en marcha en 2016 que une literatura, música y vino en una experiencia cultural diferente, o la Ruta de los Libros Escondidos, una original ruta literaria por Burgos que rescató la huella de autores y escritoras vinculados a la ciudad.
También merece una mención especial el proyecto Lebhur, desarrollado entre Burgos y Huesca, que llevó el libro y la animación cultural al medio rural mediante espacios de acceso a la lectura, programación cultural y rutas literarias compartidas.
Un trabajo constante, también fuera de los focos
Más allá de los grandes eventos, este premio reconoce también una labor continua y muchas veces silenciosa, pero imprescindible para el sector. La Asociación ha desempeñado durante años un papel clave en la representación y defensa de las librerías, en el acompañamiento al librero, en la organización de presentaciones de libros, en la colaboración con autores y editoriales, en las campañas de fomento de la lectura, en la participación en iniciativas como el Día de las Librerías, en las actividades escolares, en los encuentros literarios e históricos, en las jornadas de ilustración, en la colaboración con premios culturales de la ciudad, en la participación en congresos y en la edición de publicaciones, entre muchas otras acciones.
Todo ello responde a una misma convicción: que las librerías no solo venden libros, sino que orientan, recomiendan, acompañan y crean comunidad.
Un reconocimiento a las personas y a una manera de estar en Burgos
Si algo quiso subrayarse durante la recogida del premio es que esta historia no habría sido posible sin las personas. Sin quienes fundaron la Asociación. Sin quienes la han sostenido a lo largo del tiempo. Sin quienes cada día levantan la persiana de sus librerías. Y sin quienes siguen creyendo que recomendar un libro es también una forma de cuidar a los demás.
Este reconocimiento pone en valor una trayectoria, pero también una manera de estar en Burgos: trabajando desde lo cercano para construir algo colectivo, defendiendo el comercio de proximidad y apostando por la cultura como forma de convivencia y de futuro.
Desde la Asociación Provincial de Libreros de Burgos se ha querido agradecer a Caja Viva Caja Rural este galardón, así como a todas las instituciones, entidades, autores, lectores y ciudadanos que han formado parte de este camino.
Y, de manera muy especial, a las librerías de Burgos. Porque detrás de cada escaparate, de cada mesa de novedades, de cada presentación, de cada feria y de cada recomendación, hay esfuerzo, vocación y un profundo amor por el oficio.
Este premio honra a todo el sector y reafirma una certeza que sigue plenamente vigente: las librerías son necesarias, son útiles y forman parte esencial de la vida cultural de Burgos.





